Por aquel entonces, la biblioteca situada dentro del centro comercial de la calle Moore St. ofrecía un servicio gratuito de intercambio de idiomas.
Disponía de una sala insonorizada donde la gente se podía reunir para hablar.
En la puerta había un cartel con los días de la semana en que se impartía cada intercambio:
Lunes: Inglés - francés 17:00 hs. - 18:00 hs.
Martes: Inglés - alemán... 17:00 hs. - 18.00 hs.
Era un idea muy buena para poder mejorar cualquier idioma a nivel hablado. No había ningún moderador, lo único que hacía la gente era coger una silla, sentarse y buscar a una persona con la que poder hablar.
El tiempo en que se hablaba en cada idioma se pactaba previamente: media hora tú y media hora yo, por ejemplo.
Te podías encontrar gente de todos los niveles y edades, y eso era lo que lo hacía interesante, porque lo realmente importante era querer aprender un idioma.
Yo asistí al de español - inglés y al de inglés - francés. Y me lo pasé muy bien. No sólo te da la oportunidad de mejorar una lengua, sino que puedes hablar con otras personas que están viviendo la misma experiencia que tú y conocer nueva gente!.
La única desventaja que yo le veía era la posibilidad de poder encontrar gente nativa de inglés. En realidad poca gente de habla inglesa estaba interesada en aprender otro idioma diferente al suyo, no digo que no hubiera, sino que era difícil encontrar una cantidad suficiente de ellos.
Lo cierto es que nos rifábamos a los nativos ingleses para poder practicar...
Pero la experiencia para mí fue muy positiva y os animo a que si estáis por Dublin os deis una vuelta por allí, de verdad que merecerá la pena.
sábado, 23 de mayo de 2015
domingo, 26 de abril de 2015
Dublin y tengo una cita?...
Un día estoy hablando por Skype con mi madre y el móvil de Irlanda empieza a sonar. Era muy extraño porque normalmente nadie me llamaba, sólo recibía mensajes de texto.
No identifico el número y pienso que es alguien que se ha equivocado. Le digo a mi madre que espere un momento y atiendo el telefono.
Enseguida me doy cuenta que la persona al otro lado si me conoce: me llamaba por mi nombre. Empieza a hablar en inglés muy deprisa y yo no entiendo nada.
Si entender inglés cara a cara es muchas veces difícil, por teléfono es directamente imposible!. Cuando hablas con una persona cara a cara le ves los gestos y eso ayuda a la comprensión, pero por teléfono o radio la cosa se vuelve muy complicada...
Primero le digo a la persona que se identifique. Entiendo que es John, un hombre del grupo de irlandeses con los que yo solía quedar los sábados por la noche cerca de mi casa.
Me dice que viendo que no le entiendo, me enviará un mensaje de texto para mejorar la comunicación.
Al poco de colgar, me suena el móvil con un mensaje. Al leerlo descubro que John, un hombre de unos 40 años más o menos, amable, educado y los dientes llenos de sarro, quería una cita conmigo esa misma tarde.
Su intención era dar un paseo por un parque cercano, rodeado de flores, árboles... y luego podíamos tomar un café. La verdad es que la manera de decirlo y de proponerme la cita era poco usual para mí.
Ya comenté en un post anterior que los irlandeses tienen una manera de ligar bastante educada, cordial... como los hombres de antaño.
A mí sinceramente este hombre no me interesaba, asique le contesté diciéndole que esa tarde tenía que estudiar. Una excusa, claramente.
Lo entendió. Si embargo, a los pocos días, volvió a insistir para quedar. Y nuevamente le respondí con otra excusa. Y esa fue la definitiva. Nunca más volvió a escribirme. Por suerte...
St Stephen Green, en Dublin, Irlanda.
No identifico el número y pienso que es alguien que se ha equivocado. Le digo a mi madre que espere un momento y atiendo el telefono.
Enseguida me doy cuenta que la persona al otro lado si me conoce: me llamaba por mi nombre. Empieza a hablar en inglés muy deprisa y yo no entiendo nada.
Si entender inglés cara a cara es muchas veces difícil, por teléfono es directamente imposible!. Cuando hablas con una persona cara a cara le ves los gestos y eso ayuda a la comprensión, pero por teléfono o radio la cosa se vuelve muy complicada...
Primero le digo a la persona que se identifique. Entiendo que es John, un hombre del grupo de irlandeses con los que yo solía quedar los sábados por la noche cerca de mi casa.
Me dice que viendo que no le entiendo, me enviará un mensaje de texto para mejorar la comunicación.
Al poco de colgar, me suena el móvil con un mensaje. Al leerlo descubro que John, un hombre de unos 40 años más o menos, amable, educado y los dientes llenos de sarro, quería una cita conmigo esa misma tarde.
Su intención era dar un paseo por un parque cercano, rodeado de flores, árboles... y luego podíamos tomar un café. La verdad es que la manera de decirlo y de proponerme la cita era poco usual para mí.
Ya comenté en un post anterior que los irlandeses tienen una manera de ligar bastante educada, cordial... como los hombres de antaño.
A mí sinceramente este hombre no me interesaba, asique le contesté diciéndole que esa tarde tenía que estudiar. Una excusa, claramente.
Lo entendió. Si embargo, a los pocos días, volvió a insistir para quedar. Y nuevamente le respondí con otra excusa. Y esa fue la definitiva. Nunca más volvió a escribirme. Por suerte...
St Stephen Green, en Dublin, Irlanda.
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Viajar solo Dublin Irlanda
sábado, 18 de abril de 2015
Dublin y mi vida de estudiante...
Al llegar a Dublin todo era novedad: la ciudad, vivir en un piso compartido, el haberme independizado de mis padres, el organizar una casa, cocinar, volver a la vida de estudiante...
Todo lo encajé muy bien al principio, excepto esto último: volver a la vida de estudiante.
Cuando me marché a Irlanda tenía 29 años, había terminado mi carrera en España y ya había trabajado en varias empresas, lo que me daba independencia económica.
Pero en Irlanda las cosas cambiaron. Si, trabajaba y estudiaba, pero mi trabajo era un empleo no cualificado, con pocas horas a la semana para poder pagarme mis estudios de inglés, o lo que es mismo: estaba haciendo la vida de una chica de 20 años con 29... Parece absurdo, pero no lo es...
Los chicos de 20 años que llegan a otro país a estudiar o simplemente a vivir una experiencia, hacen precisamente eso: trabajar en un empleo no cualificado porque no tienen experiencia o la formación necesaria para desarrollar otra cosa. Un pequeño trabajo para poder pagarse sus gastos. Es lo que hace todo el mundo y es normal.
Y ese era mi caso. Yo venía de España, de trabajar en grandes empresas, alguna multinacional a gran escala, haciendo la vida de una persona de 30 años, o más bien, la vida que hace casi todo el mundo cuando tiene 30 años, y sin embargo, en Irlanda, hacía la vida de un estudiante...No solo porque tenía un trabajo no cualificado, sino porque trabajaba para pagarme mis estudios. Parece una tontería, pero no lo es.
Al tiempo empecé a sentirme extraña, como en un zapato que no era el mío. Tenía la sensación que había dado un paso atrás: había vuelto a los 20... pero habiendo vivido antes la vida de los 30...
Esto genera el sentimiento de haber retrocedido en la vida.
He vuelto atrás realmente?... pensé mucho sobre ello. La verdad es que incomoda la situación. Me preguntaba muchas veces "qué estaba haciendo en Irlanda?", "por qué no había hecho esto con 20 años y no con 30 como todo el mundo?", "por qué tanto retraso?"...
Lo cierto es que uno hace en la vida lo que puede, cuando puede y como puede... así de sencillo. Si yo no lo había hecho antes era porque no había podido o simplemente porque no estaba preparada para hacerlo.
Nunca es tarde si uno hace lo que quiere y como quiere en el momento que desea.
Yo estaba haciendo la vida de una persona de 20 años, eso era verdad, pero se me presentó la ocasión con 30 y lo importante fue que no dejé escapar la oportunidad.
Yo estaba viviendo una experencia personal única, y en realidad no había dado un paso atrás volviendo a mi vida de estudiante, sino que estaba haciendo algo que estaba enriqueciendo mi mochila personal. En realidad, estaba creciendo.
En lugar de sentirme culpable por no haberlo hecho antes o sentirme extraña en un zapato que no era el mío, empecé a sentirme orgullosa de haber venido a Irlanda y de estar experimentado esta nueva vida, que me estaba enriqueciendo tanto...
Eso era lo importante!.
Todo lo encajé muy bien al principio, excepto esto último: volver a la vida de estudiante.
Cuando me marché a Irlanda tenía 29 años, había terminado mi carrera en España y ya había trabajado en varias empresas, lo que me daba independencia económica.
Pero en Irlanda las cosas cambiaron. Si, trabajaba y estudiaba, pero mi trabajo era un empleo no cualificado, con pocas horas a la semana para poder pagarme mis estudios de inglés, o lo que es mismo: estaba haciendo la vida de una chica de 20 años con 29... Parece absurdo, pero no lo es...
Los chicos de 20 años que llegan a otro país a estudiar o simplemente a vivir una experiencia, hacen precisamente eso: trabajar en un empleo no cualificado porque no tienen experiencia o la formación necesaria para desarrollar otra cosa. Un pequeño trabajo para poder pagarse sus gastos. Es lo que hace todo el mundo y es normal.
Y ese era mi caso. Yo venía de España, de trabajar en grandes empresas, alguna multinacional a gran escala, haciendo la vida de una persona de 30 años, o más bien, la vida que hace casi todo el mundo cuando tiene 30 años, y sin embargo, en Irlanda, hacía la vida de un estudiante...No solo porque tenía un trabajo no cualificado, sino porque trabajaba para pagarme mis estudios. Parece una tontería, pero no lo es.
Al tiempo empecé a sentirme extraña, como en un zapato que no era el mío. Tenía la sensación que había dado un paso atrás: había vuelto a los 20... pero habiendo vivido antes la vida de los 30...
Esto genera el sentimiento de haber retrocedido en la vida.
He vuelto atrás realmente?... pensé mucho sobre ello. La verdad es que incomoda la situación. Me preguntaba muchas veces "qué estaba haciendo en Irlanda?", "por qué no había hecho esto con 20 años y no con 30 como todo el mundo?", "por qué tanto retraso?"...
Lo cierto es que uno hace en la vida lo que puede, cuando puede y como puede... así de sencillo. Si yo no lo había hecho antes era porque no había podido o simplemente porque no estaba preparada para hacerlo.
Nunca es tarde si uno hace lo que quiere y como quiere en el momento que desea.
Yo estaba haciendo la vida de una persona de 20 años, eso era verdad, pero se me presentó la ocasión con 30 y lo importante fue que no dejé escapar la oportunidad.
Yo estaba viviendo una experencia personal única, y en realidad no había dado un paso atrás volviendo a mi vida de estudiante, sino que estaba haciendo algo que estaba enriqueciendo mi mochila personal. En realidad, estaba creciendo.
En lugar de sentirme culpable por no haberlo hecho antes o sentirme extraña en un zapato que no era el mío, empecé a sentirme orgullosa de haber venido a Irlanda y de estar experimentado esta nueva vida, que me estaba enriqueciendo tanto...
Eso era lo importante!.
viernes, 11 de abril de 2014
Dublin y Johnny...
Con mis compañeros de China yo hablaba muy poco.
La verdad es que los chinos en Irlanda apenas se relacionaban con los nacionales. Y eso cabreaba mucho a los irlandeses.
Los chinos tenían muy mala reputación en Irlanda: no se relacionan, no aprenden ingles, no quieren conocer nuestras costumbres, son sucios, maleducados... era lo que más escuchaba.
Pero en mi clase de ingles avanzado había un malasio que era todo un personaje!.
Se llamaba Johnny, o así se hacía llamar. Llevaba varios años viviendo en Irlanda y trabajaba en un Take away del centro de Dublin.
Tenía unos 25 años más o menos y le encantaba la moda. Siempre iba a clase con lo ultimo de lo ultimo: pantalones bajos, zapatillas de marca, anillos, pulseras, collares, pendientes, gafas de sol, gorra, chaqueta de marca... y todo ello puesto a la vez.
Esta imagen es la más parecida que he encontrado con la vestimenta de Johnny. (Este chico no es Johnny)
Era un chico verdaderamente encantador. Yo me llevaba muy bien con él.
Vivir en Irlanda no le terminaba de convencer, y seguramente en un futuro no muy lejano volvería a Malasia con su familia.
Siempre con una sonrisa, animando a todos los compañeros, siempre haciendo el payaso para hacernos reir, le gustaba tomarle el pelo a la profesora haciéndole preguntas sin sentido y respondiendole a ésta cosas más absurdas aún.
La profesora se partía de risa con él. Y nosotros también.
Los días que Johnny no venía a clase le extrañaba.
Por eso, y porque era un bellísima persona, he querido escribir un post en mi blog exclusivo para él.
La verdad es que los chinos en Irlanda apenas se relacionaban con los nacionales. Y eso cabreaba mucho a los irlandeses.
Los chinos tenían muy mala reputación en Irlanda: no se relacionan, no aprenden ingles, no quieren conocer nuestras costumbres, son sucios, maleducados... era lo que más escuchaba.
Pero en mi clase de ingles avanzado había un malasio que era todo un personaje!.
Se llamaba Johnny, o así se hacía llamar. Llevaba varios años viviendo en Irlanda y trabajaba en un Take away del centro de Dublin.
Tenía unos 25 años más o menos y le encantaba la moda. Siempre iba a clase con lo ultimo de lo ultimo: pantalones bajos, zapatillas de marca, anillos, pulseras, collares, pendientes, gafas de sol, gorra, chaqueta de marca... y todo ello puesto a la vez.
Esta imagen es la más parecida que he encontrado con la vestimenta de Johnny. (Este chico no es Johnny)
Era un chico verdaderamente encantador. Yo me llevaba muy bien con él.
Vivir en Irlanda no le terminaba de convencer, y seguramente en un futuro no muy lejano volvería a Malasia con su familia.
Siempre con una sonrisa, animando a todos los compañeros, siempre haciendo el payaso para hacernos reir, le gustaba tomarle el pelo a la profesora haciéndole preguntas sin sentido y respondiendole a ésta cosas más absurdas aún.
La profesora se partía de risa con él. Y nosotros también.
Los días que Johnny no venía a clase le extrañaba.
Por eso, y porque era un bellísima persona, he querido escribir un post en mi blog exclusivo para él.
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Vivir solo Dublin Irlanda
miércoles, 2 de abril de 2014
Dublin y mis clases de inglés...
Al contrario que en el nivel anterior, parece que el avanzado me anima y me motiva!.
Mi profesora es de Irlanda del Norte, y eso se nota en el acento: es más cerrado y cuesta bastante entenderlo.
Mis compañeros parece que siguen la clase, a mí me cuesta un poco por mis problemas de comprensión.
Sin embargo, esta profesora practicamente no utiliza el libro, y siempre se está inventando juegos y actividades divertidas.
Nos hizo leer un texto sobre la vida de Enrique VIII, un personaje histórico sumamente interesante, y precisamente por ello, me hizo esforzarme aún más en comprender lo que estaba leyendo.
Cuando lo que lees no te interesa demasiado, pones poco interés...
Debatimos sobre la vida de Enrique VIII: sobre sus numerosas esposas, su manera de entender la vida, la muerte, los castigos... La profesora intentó convencernos de que en realidad, Enrique VIII no era tan malo, simplemente tenía una vision distinta de las cosas... Ahi es nada!.
Hicimos un ejercicio de preguntas, de debate entre nosotros, y esto hacía la clase muy amena y divertida.
Hubo otro día en que nos hizo hacer una lista de cosas que hacíamos al día y la duración de las mismas. Llegamos a la conclusion de que, siguiendo nuestros calculos matemáticos, nuestros días tenían unas 32 horas más o menos...
Yo iba a clase con muchas ganas, porque nunca hacíamos lo mismo. Yo soy una persona que aprende mucho jugando, y esta clase era el molde de mi zapato!.
Hasta los chinos, que siempre pasaban de todo, siempre estaban entusiasmados!.
Por mi parte, aunque siempre pasaba mis examenes con buenas nota, este curso parece que la cosa va más ajustada a la realidad: apruebo si, pero no con las notazas de cursos anteriores.
Eso quería decir que este nivel era el mío.
Pese a todo, yo seguía con auténticos problemas de comprensión...
Mi profesora es de Irlanda del Norte, y eso se nota en el acento: es más cerrado y cuesta bastante entenderlo.
Mis compañeros parece que siguen la clase, a mí me cuesta un poco por mis problemas de comprensión.
Sin embargo, esta profesora practicamente no utiliza el libro, y siempre se está inventando juegos y actividades divertidas.
Nos hizo leer un texto sobre la vida de Enrique VIII, un personaje histórico sumamente interesante, y precisamente por ello, me hizo esforzarme aún más en comprender lo que estaba leyendo.
Cuando lo que lees no te interesa demasiado, pones poco interés...
Debatimos sobre la vida de Enrique VIII: sobre sus numerosas esposas, su manera de entender la vida, la muerte, los castigos... La profesora intentó convencernos de que en realidad, Enrique VIII no era tan malo, simplemente tenía una vision distinta de las cosas... Ahi es nada!.
Hicimos un ejercicio de preguntas, de debate entre nosotros, y esto hacía la clase muy amena y divertida.
Hubo otro día en que nos hizo hacer una lista de cosas que hacíamos al día y la duración de las mismas. Llegamos a la conclusion de que, siguiendo nuestros calculos matemáticos, nuestros días tenían unas 32 horas más o menos...
Yo iba a clase con muchas ganas, porque nunca hacíamos lo mismo. Yo soy una persona que aprende mucho jugando, y esta clase era el molde de mi zapato!.
Hasta los chinos, que siempre pasaban de todo, siempre estaban entusiasmados!.
Por mi parte, aunque siempre pasaba mis examenes con buenas nota, este curso parece que la cosa va más ajustada a la realidad: apruebo si, pero no con las notazas de cursos anteriores.
Eso quería decir que este nivel era el mío.
Pese a todo, yo seguía con auténticos problemas de comprensión...
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Vivir solo Dublin Irlanda
jueves, 27 de marzo de 2014
Dublin y la Constitución Europea...
Por aquel entonces, yo escuchaba mucho hablar de la Constitución Europea, y que particularmente Irlanda había dado algunos problemas.
Yo no estaba muy enterada de lo que estaba pasando realmente, yo sabía que venían unas elecciones, que los irlandeses tenían que decidir si "Si" o "No" a la Constitución, pero poco más sabía por aquel entonces.
Lo cierto es que un año antes, Irlanda se había manifestado en contra del Tratado de Lisboa, y supuso un enorme varapalo para Europa.
Irlanda había sido el único país de la union que había sometido la decision a votación.
Los politicos irlandeses se mostraron muy desconformes con el resultado, asique un año después la elección volvió a repetirse.
En Irlanda estas elecciones se vivieron de manera muy pasional. Y es que los irlandeses, por regla general, son sumamente patrióticos, aman a su país y lo defienden como si fuera el salon de su casa. Algo que a mí siempre me ha sorprendido y he valorado.
Los días previos a las elecciones no se hablaba de otra cosa en las televisiones y en los periódicos, y el día de la votación había mucha expectación por el resultado.
Para Owen la segunda elección era absolutamente ridícula: "Si hemos dicho que no el año pasado, por qué tenemos que volver a votar otra vez??", decía.
Se quejaba que los politicos irlandeses no tenían en cuenta la opinion de la gente, según él, como no les había gustado lo que habían votado el año anterior, querían repetirlo nuevamente.
Peter era de la misma idea: "No pararán hasta que consigan el "si"!".
Finalmente los irlandeses votaron que si a la Constitución Europea.
Sin embargo en nuestra casa, la noticia pasó como una ráfaga de aire. Sobre todo para Juyeon y para mí. A Juyeon porque no estaba muy puesta en temas de políticas europeas, y yo porque casi nunca me enteraba de las noticias en ingles...
Yo no estaba muy enterada de lo que estaba pasando realmente, yo sabía que venían unas elecciones, que los irlandeses tenían que decidir si "Si" o "No" a la Constitución, pero poco más sabía por aquel entonces.
Lo cierto es que un año antes, Irlanda se había manifestado en contra del Tratado de Lisboa, y supuso un enorme varapalo para Europa.
Irlanda había sido el único país de la union que había sometido la decision a votación.
Los politicos irlandeses se mostraron muy desconformes con el resultado, asique un año después la elección volvió a repetirse.
En Irlanda estas elecciones se vivieron de manera muy pasional. Y es que los irlandeses, por regla general, son sumamente patrióticos, aman a su país y lo defienden como si fuera el salon de su casa. Algo que a mí siempre me ha sorprendido y he valorado.
Los días previos a las elecciones no se hablaba de otra cosa en las televisiones y en los periódicos, y el día de la votación había mucha expectación por el resultado.
Para Owen la segunda elección era absolutamente ridícula: "Si hemos dicho que no el año pasado, por qué tenemos que volver a votar otra vez??", decía.
Se quejaba que los politicos irlandeses no tenían en cuenta la opinion de la gente, según él, como no les había gustado lo que habían votado el año anterior, querían repetirlo nuevamente.
Peter era de la misma idea: "No pararán hasta que consigan el "si"!".
Finalmente los irlandeses votaron que si a la Constitución Europea.
Sin embargo en nuestra casa, la noticia pasó como una ráfaga de aire. Sobre todo para Juyeon y para mí. A Juyeon porque no estaba muy puesta en temas de políticas europeas, y yo porque casi nunca me enteraba de las noticias en ingles...
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lunes, 24 de marzo de 2014
Dublin y Thierry Henri...
A juyeon le encantaba mirar unos programas de television estadounidense (nosotros teníamos cable en casa), en donde contaban el día a día de unos jóvenes "nenes de papa", que ni trabajaban ni estudiaban, y que tenían mucho dinero y lo único que les preocupaba era gastárselo.
Una noche Juyeon se quedó sin tele: Owen se le adelantó!. Él tenía una cita con la tele mucho más importante que ver a unos pijos peléandose entre ellos y gastando dinero sin parar: Irlanda se jugaba la entrada al mundial de Sudáfrica de 2010.
Como siempre es habitual en mí, nunca me entero de este tipo de cosas, no me gusta el fútbol y no lo sigo demasiado.
Todo lo contrario a Owen, que se sentó en el sofa esperando ansioso el comienzo del partido.
Cuando yo llegué al salon, el partido ya había empezado. Asique, mientras planchaba delante del televisor, disfruté de lo lindo viendo a Owen sufrir...
Saltaba, gritaba, se subía al sofa y se agarraba de la cabeza ante la desesperación de un partido que no iba como él esperaba...
Yo le pregunté qué quienes jugaban, y me dijo que se jugaban la entrada al mundial entre Irlanda y Francia. Yo no estaba ni enterada del mundial... con eso sigo todo.
Al escuchar los gritos de Owen, Juyeon también bajó al salon, y mientras cenaba aprovechó para ver el partido también.
Enseguida las dos nos pusimos a gritar: "Irland, Irland, Irland!!", pero la cosa no iba nada, pero nada bien...
Cual fue nuestra sorpresa al ver que en el gol de los franceses, el balón había sido previamente tocado por la mano de Thierry Henri.
Yo en aquel momento no estaba muy atenta al televisor, pero Owen y los comentaristas empezaron a gritar.
Los locutores comenzaron a hablar todos juntos, no se entendía nada, y Owen también chillaba.
Ante aquella situación, yo pensé que estaban acordándose de la familia del jugador que había metido el gol.
Sin embargo, Owen empieza a perder un poco los papeles, a señalar la tele y estar realmente enfadado. Le pregunto que qué sucede, y me explica que ese gol debe ser anulado, un jugador lo ha tocado con la mano.
En la retransmision efectivamente puede verse que fue tocada con la mano, sin embargo, ante la sorpresa de todos, el partido continua, pero ya con la sensación de que no hay nada que hacer...
El final del partido no pudo ser más triste: Owen se fue a su habitación indignado por el resultado.
Al día siguiente, cuando llegué a O'Connel St. para ir a claes, todos los periódicos tenían la misma portada: una magen amplicada de la mano de Thierry Henri y el balón.
Irlanda se quedó fuera del mundial, y creo que Thierry Henri ya no puede entrar a Irlanda...
Una noche Juyeon se quedó sin tele: Owen se le adelantó!. Él tenía una cita con la tele mucho más importante que ver a unos pijos peléandose entre ellos y gastando dinero sin parar: Irlanda se jugaba la entrada al mundial de Sudáfrica de 2010.
Como siempre es habitual en mí, nunca me entero de este tipo de cosas, no me gusta el fútbol y no lo sigo demasiado.
Todo lo contrario a Owen, que se sentó en el sofa esperando ansioso el comienzo del partido.
Cuando yo llegué al salon, el partido ya había empezado. Asique, mientras planchaba delante del televisor, disfruté de lo lindo viendo a Owen sufrir...
Saltaba, gritaba, se subía al sofa y se agarraba de la cabeza ante la desesperación de un partido que no iba como él esperaba...
Yo le pregunté qué quienes jugaban, y me dijo que se jugaban la entrada al mundial entre Irlanda y Francia. Yo no estaba ni enterada del mundial... con eso sigo todo.
Al escuchar los gritos de Owen, Juyeon también bajó al salon, y mientras cenaba aprovechó para ver el partido también.
Enseguida las dos nos pusimos a gritar: "Irland, Irland, Irland!!", pero la cosa no iba nada, pero nada bien...
Cual fue nuestra sorpresa al ver que en el gol de los franceses, el balón había sido previamente tocado por la mano de Thierry Henri.
Yo en aquel momento no estaba muy atenta al televisor, pero Owen y los comentaristas empezaron a gritar.
Los locutores comenzaron a hablar todos juntos, no se entendía nada, y Owen también chillaba.
Ante aquella situación, yo pensé que estaban acordándose de la familia del jugador que había metido el gol.
Sin embargo, Owen empieza a perder un poco los papeles, a señalar la tele y estar realmente enfadado. Le pregunto que qué sucede, y me explica que ese gol debe ser anulado, un jugador lo ha tocado con la mano.
En la retransmision efectivamente puede verse que fue tocada con la mano, sin embargo, ante la sorpresa de todos, el partido continua, pero ya con la sensación de que no hay nada que hacer...
El final del partido no pudo ser más triste: Owen se fue a su habitación indignado por el resultado.
Al día siguiente, cuando llegué a O'Connel St. para ir a claes, todos los periódicos tenían la misma portada: una magen amplicada de la mano de Thierry Henri y el balón.
Irlanda se quedó fuera del mundial, y creo que Thierry Henri ya no puede entrar a Irlanda...
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