Cuando regresé de mi viaje de Barcelona, tan solo me quedaban unos 4 días antes de mi marcha a Irlanda...
Recuerdo aquellos días como tristes...
Me compré un portátil (que es el que utilizo actualmente) y un libro de cocina, ya que no suelo cocinar mucho, para qué negarlo?¿...
Esos últimos días aproveché para quedar con amigos.
La noche anterior no la olvidaré jamás. No pegué ojo, estaba super nerviosa y no me encontraba muy bien... Creo que tenía una mezcla de ansiedad con nerviosismo que no me dejaba pensar con claridad.
Quería irme, si, quería vivir una experiencia, si, pero iba a estar sola, y eso no me hacía mucha gracia...
Recuerdo las palabras alentadoras de mi padre. Me llamó por teléfono, creo que serían cerca de las 10 de la noche. Él también había tenido que marcharse de su país, solo, sin dinero casi, para poder darle un futuro a su familia...
Sus palabras fueron de mucha ayuda. La clave?: si aquello no te gusta, siempre tienes la opción de volver...
Dublin, Irlanda.
martes, 31 de enero de 2012
domingo, 8 de enero de 2012
Vivir en solitario: Dublin (IV)
Cuando faltaba aproximadamente un mes para mi marcha, me entero que mi grupo favorito, U2, tocaba en Barcelona!. Estaban en plena gira "360 Tour" por aquel entonces...
No me lo pensé 2 veces!, me conseguí una entrada, me saqué un billete de avión y pillé una habitación de hotel en pleno centro de la ciudad.
Antes de mi marcha a Dublin, haría una pequeña visita a la ciudad condal!.
Como de costumbre, Barcelona no me decepcionó, tan cosmolita, tan hermosa como siempre!... Estuve en total unos 4 días, recorriendo sus calles, sus monumentos, conociendo gente...
Una pequeña parada que me permitió desconectar, aunque sea un poco, de la pequeña tristeza que tenía por marcharme de España...
Recuerdo aquel viaje como relajante, tranquilo, de alguna manera, y por motivos personales, reviviendo viejos recuerdos...
Sagrada Familia. Junio 2009.
Yo en el Parque Guell. Junio 2009.
Tenía tanto tiempo libre que me permitió el poder pensar en mi futuro inmediato, en mi partida a Dublin, que no sabía muy bien porqué, pero me daba un miedo tremendo... quizás por el miedo a estar sola?, quizás porque dejaba a mi madre aquí?... los motivos no llegué a descubrirlos hasta tiempo después, pero en aquel momento me agobiaban...
Ah!, y por cierto, el concierto espectacular!!!.
A que nunca os habiais planteado el ir a un concierto solos?¿... En cualquiera caso, hablaré de este viaje más adelante...
No me lo pensé 2 veces!, me conseguí una entrada, me saqué un billete de avión y pillé una habitación de hotel en pleno centro de la ciudad.
Antes de mi marcha a Dublin, haría una pequeña visita a la ciudad condal!.
Como de costumbre, Barcelona no me decepcionó, tan cosmolita, tan hermosa como siempre!... Estuve en total unos 4 días, recorriendo sus calles, sus monumentos, conociendo gente...
Una pequeña parada que me permitió desconectar, aunque sea un poco, de la pequeña tristeza que tenía por marcharme de España...
Recuerdo aquel viaje como relajante, tranquilo, de alguna manera, y por motivos personales, reviviendo viejos recuerdos...
Sagrada Familia. Junio 2009.
Yo en el Parque Guell. Junio 2009.
Tenía tanto tiempo libre que me permitió el poder pensar en mi futuro inmediato, en mi partida a Dublin, que no sabía muy bien porqué, pero me daba un miedo tremendo... quizás por el miedo a estar sola?, quizás porque dejaba a mi madre aquí?... los motivos no llegué a descubrirlos hasta tiempo después, pero en aquel momento me agobiaban...
Ah!, y por cierto, el concierto espectacular!!!.
A que nunca os habiais planteado el ir a un concierto solos?¿... En cualquiera caso, hablaré de este viaje más adelante...
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domingo, 1 de enero de 2012
Vivir en solitario III: Dublin, Irlanda
Mientras mi proyecto tomaba forma y mi fecha de partida se acercaba, comencé a sentir una enorme melancolía. Dejaba España, mi familia, los pocos amigos que tenía, el entorno conocido... para irme a un país cuyo idioma no controlaba y no conocía a nadie...
Miraba las calles, las casas, las gentes... con tristeza, a modo de pequeña despedida, como si no fuera a volver jamás...
Cuando cerré el billete, ya no había marcha atrás. Ya tenía día y hora para irme.
Fue difícil decírselo a mi madre, ya que ella se quedaba sola en casa. Aunque entendió que se me presentaba una oportunidad única, no pudo evitar sentir una enorme tristeza, y de alguna manera, terminó por contagiármelo...
Si bien no tenía mucho que organizar, tan solo la ropa que iba a llevarme, el dinero que iba a necesitar, el tema de la vivienda... si necesitaba asimilar psicológicamente el cambio que se me presentaba.
Intentaba pensar todo el tiempo que sería una experiencia personal, que seguramente no tendría la posibilidad de vivir en otro momento de mi vida con las facilidades que tenía en ese momento.
Y sobre todo, que era una etapa de mi vida, con fecha de comienzo y de finalización.
Yo dejaba España, si, es verdad, pero me esperaba Dublin, con los brazos abiertos y cargada de experiencias...
Miraba las calles, las casas, las gentes... con tristeza, a modo de pequeña despedida, como si no fuera a volver jamás...
Cuando cerré el billete, ya no había marcha atrás. Ya tenía día y hora para irme.
Fue difícil decírselo a mi madre, ya que ella se quedaba sola en casa. Aunque entendió que se me presentaba una oportunidad única, no pudo evitar sentir una enorme tristeza, y de alguna manera, terminó por contagiármelo...
Si bien no tenía mucho que organizar, tan solo la ropa que iba a llevarme, el dinero que iba a necesitar, el tema de la vivienda... si necesitaba asimilar psicológicamente el cambio que se me presentaba.
Intentaba pensar todo el tiempo que sería una experiencia personal, que seguramente no tendría la posibilidad de vivir en otro momento de mi vida con las facilidades que tenía en ese momento.
Y sobre todo, que era una etapa de mi vida, con fecha de comienzo y de finalización.
Yo dejaba España, si, es verdad, pero me esperaba Dublin, con los brazos abiertos y cargada de experiencias...
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jueves, 8 de diciembre de 2011
Vivir en solitario II: Dublin, Irlanda
En el momento de plantearte irte a vivir fuera, se puede hacer de muchas maneras: a la aventura, todo organizado... Yo decidí un mix de ambas.
Lo primero, fue buscar vivienda. Mi idea, y dado que tampoco contaba con mucho dinero, era alquilar un piso, a ser posible, con personas que no hablasen español.
La información la encontré en la siguiente página: http://www.daft.ie/dublin/rooms_to_share/
Buscaba sobre todo un lugar acogedor.
Contacté con muchos inquilinos y propietarios, pero o bien pedían mucho dinero o la zona estaba demasiado alejada del centro. No hay que olvidar, que en Dublin, no hay metro... todo es por autobús.
Después de tanto buscar, durante casi 2 meses, contacté con un polaco que vivía solo en un chalet y estaba buscando compañero. Me envió las fotos, comentarios sobre la casa y el precio no estaba mal.
Asique cerré el alquiler con él desde España.
El tema de la escuela de inglés, lo solucionaría una vez llegase allí. Me dí cuenta, que si cerraba el tema de los estudios desde aquí, la cosa se me disparaba de precio...
A medida que iba pasando el tiempo, empecé a darme cuenta que mi proyecto cobraba forma y vida, y mi ilusión de irme a vivir sola a otro país, dejaba de ser un sueño para convertirse en una realidad...
Calles de Dublin, Irlanda.
Lo primero, fue buscar vivienda. Mi idea, y dado que tampoco contaba con mucho dinero, era alquilar un piso, a ser posible, con personas que no hablasen español.
La información la encontré en la siguiente página: http://www.daft.ie/dublin/rooms_to_share/
Buscaba sobre todo un lugar acogedor.
Contacté con muchos inquilinos y propietarios, pero o bien pedían mucho dinero o la zona estaba demasiado alejada del centro. No hay que olvidar, que en Dublin, no hay metro... todo es por autobús.
Después de tanto buscar, durante casi 2 meses, contacté con un polaco que vivía solo en un chalet y estaba buscando compañero. Me envió las fotos, comentarios sobre la casa y el precio no estaba mal.
Asique cerré el alquiler con él desde España.
El tema de la escuela de inglés, lo solucionaría una vez llegase allí. Me dí cuenta, que si cerraba el tema de los estudios desde aquí, la cosa se me disparaba de precio...
A medida que iba pasando el tiempo, empecé a darme cuenta que mi proyecto cobraba forma y vida, y mi ilusión de irme a vivir sola a otro país, dejaba de ser un sueño para convertirse en una realidad...
Calles de Dublin, Irlanda.
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domingo, 13 de noviembre de 2011
Vivir en solitario: Dublin, Irlanda
A los pocos días de mi regreso de Cuba, creo que no habían pasado más de 2, recibo una convocatoria de reunión de mi jefe.
Nada más llegar, me comunica mi despido. Me presenta los papeles para que firme, me paga mi indemnización y me pide las llaves del coche, el portátil, el móvil y las tarjetas de acceso a la oficina.
No lo negaré. En el fondo era un despido muy deseado desde hacía meses...
Por aquel entonces yo trabajaba en una multinacional norteamericana, tenía un buen sueldo, coche de empresa, libertad para poder trabajar desde donde quisiera... todo ventajas!, excepto por un detalle que ya comenzaba a costarme la salud: el tremendo stress al que estaba siendo sometida.
La relación con mi jefe era cada vez más tensa y yo comenzaba a sufrir los efectos de no poder dormir por las noches debido a la presión y al malestar que sentía las 24 hs. del día...
Llegada a esta parte del camino, en la que hice un crack... Llegué a un punto de inflexión en la que la única salida que vi fue el despido.
Pero claro, una vez en la calle, te ves sin presiones y sin agobios, te sientes libre y feliz, pero también te ves sin trabajo, sin coche, sin dinero, sin saber qué hacer con tu vida... con un montón de tiempo libre para pensar y sin encontrar una solución al problema... Hablo de marzo de 2009, cuando la economía ya empezaba a estar francamente mal. Muy difícil verte así, cuando llevas en activo varios años...
En un momento de lucidez, me doy cuenta que mi situación no está tan mal... dispongo de algo dinero (no mucho, pero si de algo), de tiempo, no tengo hipotecas, ni hijos, ni ataduras de algún tipo... y se me ocurre la idea de marcharme un tiempo a vivir fuera, concretamente a Dublin, Irlanda!.
Sería una oportunidad de oro para desconectar de todo lo anterior, comenzar una nueva vida, en un lugar diferente, aprender inglés y vivir una experiencia distinta... asique me puse manos a la obra y comencé a buscar información en Internet!...
Trinity College, Dublin, Irlanda.
Nada más llegar, me comunica mi despido. Me presenta los papeles para que firme, me paga mi indemnización y me pide las llaves del coche, el portátil, el móvil y las tarjetas de acceso a la oficina.
No lo negaré. En el fondo era un despido muy deseado desde hacía meses...
Por aquel entonces yo trabajaba en una multinacional norteamericana, tenía un buen sueldo, coche de empresa, libertad para poder trabajar desde donde quisiera... todo ventajas!, excepto por un detalle que ya comenzaba a costarme la salud: el tremendo stress al que estaba siendo sometida.
La relación con mi jefe era cada vez más tensa y yo comenzaba a sufrir los efectos de no poder dormir por las noches debido a la presión y al malestar que sentía las 24 hs. del día...
Llegada a esta parte del camino, en la que hice un crack... Llegué a un punto de inflexión en la que la única salida que vi fue el despido.
Pero claro, una vez en la calle, te ves sin presiones y sin agobios, te sientes libre y feliz, pero también te ves sin trabajo, sin coche, sin dinero, sin saber qué hacer con tu vida... con un montón de tiempo libre para pensar y sin encontrar una solución al problema... Hablo de marzo de 2009, cuando la economía ya empezaba a estar francamente mal. Muy difícil verte así, cuando llevas en activo varios años...
En un momento de lucidez, me doy cuenta que mi situación no está tan mal... dispongo de algo dinero (no mucho, pero si de algo), de tiempo, no tengo hipotecas, ni hijos, ni ataduras de algún tipo... y se me ocurre la idea de marcharme un tiempo a vivir fuera, concretamente a Dublin, Irlanda!.
Sería una oportunidad de oro para desconectar de todo lo anterior, comenzar una nueva vida, en un lugar diferente, aprender inglés y vivir una experiencia distinta... asique me puse manos a la obra y comencé a buscar información en Internet!...
Trinity College, Dublin, Irlanda.
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viernes, 11 de noviembre de 2011
MI viaje a Cuba (XII)
Después de una noche de marcha por las calles de La Habana, rodeada de gente tan cercana y amable conmigo, levantarme temprano a la mañana siguiente fue todo menos fácil...
Pero quería realizar algunas compras antes de volver a España.
La artesanía es de buena calidad e interesante. Yo casi me compro todo... :P
El paseo por el Malecón me permitió tomar unas últimas fotografías, y sentí la sensación de volver, aunque de otra manera... Nada de viajes organizados!, la próxima vez que visite tierras cubanas, será a mi aire. Alquilaré un coche para recorrer la isla de norte a sur, y me hospedaré en casas de lugareños... Es un país, que dada su seguridad, permite realizar este tipo de aventuras sin problemas!.
Un viaje pendiente por realizar!...
La Habana.
Pero quería realizar algunas compras antes de volver a España.
La artesanía es de buena calidad e interesante. Yo casi me compro todo... :P
El paseo por el Malecón me permitió tomar unas últimas fotografías, y sentí la sensación de volver, aunque de otra manera... Nada de viajes organizados!, la próxima vez que visite tierras cubanas, será a mi aire. Alquilaré un coche para recorrer la isla de norte a sur, y me hospedaré en casas de lugareños... Es un país, que dada su seguridad, permite realizar este tipo de aventuras sin problemas!.
Un viaje pendiente por realizar!...
La Habana.
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miércoles, 2 de noviembre de 2011
Mi viaje a Cuba (XI)
Conocer gente del lugar y compartir actividades, siempre ha sido una de mis deudas pendientes en mis viajes. Casi siempre salgo sola o con turistas. No lo negaré, la desconfianza hace acto de aparición... nunca olvido que estoy sola!.
El caso de Cuba fue diferente. El turista recibe un trato muy particular, no se lo molesta ni se le hacen preguntas. La oportunidad se me presentó el mismo viernes que llegué de Cayo Coco. Decidí dar una vuelta por la ciudad, hasta que un joven se me acerca y me dice que "quiere ser mi novio"... jajajaja.
Comenzamos a hablar y de ahí surgió una cita con amigos esa misma noche.
Yo me presenté en el lugar y hora acordadas, no sin cierta desconfianza... pero como habíamos quedado en una zona muy transitada me fié.
Eramos 3: dos chicos y yo. Teníamos que ir a recoger a la novia de uno de ellos para poder salir los 4. En el trayecto, dirección el trabajo de la chica, hacemos auto stop, y compartimos coche con otras personas.
Yo empecé a estar tensa... nos estábamos metiendo en barrios que yo no conocía y la cosa dejó de gustarme.
Llegamos a una calle, uno de los chicos le dice al conductor que pare ahí, que nos bajamos. Las calles de La Habana son muy oscuras, y esta no era la excepción...
Yo pensé que no correría riesgos. Asique les dije a los chicos que no los seguía, que yo me volvía al hotel. Éramos las 3 únicas personas en toda la calle...
Uno de ellos, muy inteligente, se da cuenta de mi incomodidad... me dice que si quiero puedo seguires unos cuantos metros más atrás. Y así lo hice. No les quité los ojos de encima ni a ellos, ni alrededor.
Por fin, llegamos al trabajo de la chica, la recogemos y la cosa ya fue más relajada. Fuimos a un bar típico cubano, formado por unas sillas, unas mesas viejas y techo de chapa, donde los turistas no van. La música de un transistor y las ganas de bailar hicieron el resto... había mucha alegría y ganas de pasarlo bien!.
Hasta que llegó la policía, hubo una redada, y tuvimos que salir por la puerta de atrás.
Yo salí escoltada por estos chicos, escondiéndome entre ellos para que la policía no me viese. Si me hubieran visto, seguramente ellos habrían tenido problemas con la policía.
Me acompañaron hasta el hotel, donde nos sacamos unas cuantas fotos juntos, que no publicaré para preservar su intimidad. Una noche muy agradable, en la que conocí, aunque poco, pero si muy de cerca, la realidad cubana...
La Habana. Cuba.
El caso de Cuba fue diferente. El turista recibe un trato muy particular, no se lo molesta ni se le hacen preguntas. La oportunidad se me presentó el mismo viernes que llegué de Cayo Coco. Decidí dar una vuelta por la ciudad, hasta que un joven se me acerca y me dice que "quiere ser mi novio"... jajajaja.
Comenzamos a hablar y de ahí surgió una cita con amigos esa misma noche.
Yo me presenté en el lugar y hora acordadas, no sin cierta desconfianza... pero como habíamos quedado en una zona muy transitada me fié.
Eramos 3: dos chicos y yo. Teníamos que ir a recoger a la novia de uno de ellos para poder salir los 4. En el trayecto, dirección el trabajo de la chica, hacemos auto stop, y compartimos coche con otras personas.
Yo empecé a estar tensa... nos estábamos metiendo en barrios que yo no conocía y la cosa dejó de gustarme.
Llegamos a una calle, uno de los chicos le dice al conductor que pare ahí, que nos bajamos. Las calles de La Habana son muy oscuras, y esta no era la excepción...
Yo pensé que no correría riesgos. Asique les dije a los chicos que no los seguía, que yo me volvía al hotel. Éramos las 3 únicas personas en toda la calle...
Uno de ellos, muy inteligente, se da cuenta de mi incomodidad... me dice que si quiero puedo seguires unos cuantos metros más atrás. Y así lo hice. No les quité los ojos de encima ni a ellos, ni alrededor.
Por fin, llegamos al trabajo de la chica, la recogemos y la cosa ya fue más relajada. Fuimos a un bar típico cubano, formado por unas sillas, unas mesas viejas y techo de chapa, donde los turistas no van. La música de un transistor y las ganas de bailar hicieron el resto... había mucha alegría y ganas de pasarlo bien!.
Hasta que llegó la policía, hubo una redada, y tuvimos que salir por la puerta de atrás.
Yo salí escoltada por estos chicos, escondiéndome entre ellos para que la policía no me viese. Si me hubieran visto, seguramente ellos habrían tenido problemas con la policía.
Me acompañaron hasta el hotel, donde nos sacamos unas cuantas fotos juntos, que no publicaré para preservar su intimidad. Una noche muy agradable, en la que conocí, aunque poco, pero si muy de cerca, la realidad cubana...
La Habana. Cuba.
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