sábado, 1 de septiembre de 2012

Vivir en solitario: Dublin (XXX)

La visita de Mari Carmen me llenó de energía, no sólo porque la considero una gran amiga, sino porque como he comentando anteriormente, cuando uno se encuentra en el extranjero, desea enormemente las visitas...

La noche anterior a su marcha, estando ambas charlando en mi habitación, nos damos cuenta que una araña está caminando en la pared... Yo les tengo pavor!.
Sin saber qué hacer, decido llamar a Peter, mi compañero de piso. Cuando llego a su habitación, golpeo su puerta y me abre. Estaba en calzoncillos... pero bueno, él estaba en su habitación y me pareció lógico que estuviera como le diera la gana.
Le explico la situación con la araña, y él se ofrece voluntariamente a "rescatarme"...

Lejos de vestirse, baja a mi habitación en calzoncillos. Mari Carmen se olvidó de la araña... :P
Él se subió a mi cama, la cogió de las patas con la mano y la echó por la ventana al jardín. Se giró, nos saludó como si tal cosa fuera y se marchó.

Las dos, atónitas por lo sucedido, no podíamos creer que mi compañero apareciera semi desnudo en mi habitación, aun a sabiendas que yo tenía visita.
Pero la cosa no quedó ahí. Yo, aterrorizada por la araña, no me percaté de un detalle que me señaló Mari Carmen cuando él se fué: "tu amigo estaba contento. Te tiene ganas..."
Yo me empecé a reir!. "Qué dices!" le respondí. "Se le notaba todo..." me contestó.
Y esa misma noche comenzó la historia de "Peter y sus astucias de seducción". Mari Carmen me decía que lo había estado observando estos días y que notaba que el muchacho intentaba provocarme. Yo no dejaba de reirme, le decía que tenía mucha imaginación y que dejara de inventarse cosas!.

Esta anécdota, que aparentamente no tiene gran trascendecia, la cuento por lo que empezó a suceder poco tiempo después en la casa.


Patos y palomas en Stephen Green Garden, Dublin.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Vivir en solitario: Dublin (XXIX)

Llegada la noche, descubro una terrible verdad: Mari Carmen no deja de moverse en la cama, se levanta al cuarto de baño unas 3 ó 4 veces, y por si fuera poco, ronca...
He de decir, que mi sueño es muy ligero, y al mínimo ruido o movimiento tengo los ojos abiertos como platos!...
A la pobre no le quedó otra dormir en el sofá del salón... lo típico. Yo no quería que lo hiciera, ya que aquel sofá era la mayor comunidad de ácaros, polvo, suciedad... que había visto en mi vida. Pero a ella no le importó.

A la mañana siguiente, yo había dormido menos horas de las necesarias, pero me sentía fatal porque ella había tenido que dormir en el sofá...

El día lo dedicamos a recorrer la ciudad con un autobús guiado, incluso, yo pude ver lugares que todavía no había visitado, como el Phoenix Park o la cárcel de Dublin.
Cuando terminamos, nos fuimos a Merrion Square, donde se encuentra la estatua de Oscar Wilde.

Foto tomada con el móvil de Mari Carmen. La única foto que sacó... Para matarla!!.

Volvimos a mi casa y le preparé la cena. Creo que fue la primera y última vez que le cociné... Y no debí de hacerlo mal, porque no sobró nada...

domingo, 5 de agosto de 2012

Vivir en solitario: Dublin (XXVIII)

Llevaba un mes en Dublin, y mi amiga Mari Carmen se presentó un fin de semana a visitarme.
Es el típico acontecimiento que uno espera ansiadamente, y que parece no llegar nunca...

La recogí en el aeropuerto un viernes por la tarde, y ella ya estaba allí, esperándome con su bolsito... Nada más verla le di un abrazo de esos que hacen historia, que casi asfixias a la otra persona!.
Nos fuimos directamente al centro en autobús, caminamos por O'Connell St., charlando animadamente de las aventuras y desventuras que nos habían acontecido en el último mes.
Por primera vez, en las últimas 4 semanas, hablaba animadamente con alguien, en español, sin tener que pensar, sin tener que esforzarme en que las palabras salieran de mi boca, expresándome con total libertad...

La llevé a mi lugar secreto: el café Bell, y tomamos un café tranquilamente. Mari Carmen es una amante de las cafeterías. Siempre que viaja visita algunas y toma fotos. Como ya comenté en un post anterior, el Café Bell tiene algo especial, es como viajar en el tiempo, a los ´50 ó ´60, ya que guarda la magia de los locales de antaño... Mari Carmen quedó encantada con mi lugar secreto!.

Ella nació en Montevideo, en Uruguay, yo en Buenos Aires, Argentina. Nos encontramos en Madrid, España, hace ya algunos años... Nos llevamos una diferencia de 12 años, y sin embargo, pese a que yo me encontraba en Dublin, Irlanda, nos volvimos a encontrar...

Le enseñé mi casa y le presenté a mis compañeros de piso: Peter y Juyeon.
Cenamos y nos fuimos a dormir. Delante, nos esperaba un fin de semana en Dublin!.

 Entrada a Stephen Green Garden, Dublin, Irlanda. Agosto de 2009.

domingo, 8 de julio de 2012

Agradecimiento!!

Quiero dedicar este post a una persona a la que no conozco... Si, has leído bien, no la conozco.
Entra en mi blog, yo entro al suyo, a veces posteamos el uno al otro y otra veces no.
Yo leo lo que escribe, y me sorprende ver que hay una persona, a bastantes kilómetros de mí, que piensa y opina y padece como yo...

Hace un par de semanas, me regaló un premio, y yo, desde aquí, quería agradecérselo!!.

Muchas gracias mi yo del pasado!!!.

http://cartasamifuturoyo.blogspot.com.es/search?updated-max=2012-06-19T20:37:00%2B02:00&max-results=1&start=5&by-date=false

miércoles, 20 de junio de 2012

Vivir en solitario: Dublin (XXVII)

A mediados de julio de 2009 una chica de Corea del Sur golpea la puerta de nuestra casa.
Llevaba 6 meses fuera de la suya, y venía de Estados Unidos. No le renovaron el visado allí y decidió venir a Irlanda. Estaba interesada en ver la habitación que estaba justo encima de la mía.
Jamás olvidaré su primera imagen: vestidito muy mono, con medias negras haciendo juego, zapatitos de último modelo, perfectamente maquillada y peinada, y un sombrerito de última moda... Todo muy chic.
Estuvo visitando la casa una media hora, y evidentemente, vino la entrevista de rigor. Parecía una persona normal... Por aquel entonces ella estaba viviendo en una residencia de estudiantes dublinesa, y se le terminaba el alquiler en unas semanas... No disponía de mucho tiempo.

El "flechazo" fue automático. No tenía nada que ver con mi forma de ser: yo paso de la moda y de las tendencias. Sin embargo, a mí, esa chica, me encantó como compañera de piso... Y a Peter también.
No la conocíamos de nada, pero nos gustó a los dos...

Y ahora pienso: qué es lo que hace que una persona nos guste a la primera?, y no me refiero al flechazo romántico, sino a que esa persona nos caiga bien... La manera de hablar?, la manera de expresarse gestualmente?, la mirada?, la voz?, la intuición?... no sé qué será, pero últimamente estoy pensando en ello... en cómo las personas conectamos entre sí: cómo elegimos amigos, pareja... y porqué rechazamos a determinadas personas, simplemente porque no nos caigan bien y muchas veces no sabemos ni el porqué...

Y quizás, lo más importante: la imagen que reflejamos sobre los demás, qué es lo que hace que las demás personas nos elijan para estar a su lado... Seguramente transmitamos, de manera totalmente inconsciente, nuestro estado de ánimo y personalidad a los que nos rodean...

La coreana se marchó aquella tarde de nuestra casa. Una hora después llamó y dijo que se quedaba con la habitación. Su nombre era Juyeon...

Irlanda. 2009.

jueves, 14 de junio de 2012

Vivir en solitario: Dublin (XXVI)

Yo llevaba en Dublin unas 2 ó 3 semanas, cuando mi compañero Peter me dice que tenemos que buscar a 2 compañeros más para la casa, ya que de las 4 habitaciones 2 se encontraban vacías.
Al igual que hizo conmigo, colgó un anuncio en Internet. Cada 3 ó 4 días venía alguien a visitarnos.
Para Peter era muy importante conocer a la persona que venía, por eso teníamos que hacerles una entrevista.

El primer candidato no recuerdo de qué país era, pero era africano. Ni bien le abro la puerta, el joven me desnuda con la mirada. Incluso cuando me saluda siento que se acerca hacia mí mas de la cuenta...
Llamo a Peter para que baje y enseñarle la casa. Mientras Peter le hablaba, el chico no dejaba de mirarme. Evidentemente, yo utilizaba la vieja técnica femenina de "no me doy cuenta que me estás mirando..." y me hacía la tonta...
Al chico no se le entendía muy bien cuando hablaba. En algunas ocasión, incluso se enfadó porque no le habíamos comprendido del todo lo que nos había dicho.
Le enseñamos la casa, y no mostró demasiado interés, ya que el precio le habrá parecido caro...
Sentados los 3 en el sofá y charlando, las miradas se hacen evidentes, incluso Peter, que era bastante despistado se dió cuenta.Cuando decide marcharse, nos despedimos de él y se fue.
La sensación que nos dejó no fue nada buena, tanto a Peter como a mí.

Desde un primer momento Peter se negó a tenerlo en casa. Me dijo que no quería problemas, que dado el comportamiento que había tenido el chico no se fiaba de él. Y yo, evidentemente, me negaba a tener que ducharme echando el pestillo o cerrando con llave mi habitación cada noche antes de irme a dormir.Peter estuvo de acuerdo conmigo.

El segundo candidato se presentó a los pocos días. Era de Europa del Este. Le enseñamos la casa y hablamos un poco con él. Tuvo una actitud parecida al anterior, pero este fue un poco más lejos, en un momento de descuido, y estando la puerta de mi habitación cerrada, se mete dentro. Peter, alucinado, le dice que no puede entrar en mi habitación sin permiso!. Otro candidato que quedó descartado de inmediato por ser raro...

Otro día vino un chico chino. Peter lo subió a la planta superior para enseñarle la habitación. El chico le dijo que la habitación era horrible y que no le interesaba. Casi sin mediar palabra se fue, dejando a Peter con la palabra en la boca y cerrándole la puerta en las narices.

En otra ocasión, vino un chico de Polonia. Vió la casa y pareció bastante interesado, pero nunca llamó.
Creo que en alguna ocasión también vino una chica polaca, pero no lo recuerdo con exactitud. Tampoco le gustó la casa.

Era habitual que mucha gente llamase cerrando día y hora para venir a ver el chalet, y no aparecían...

En cualquier caso, Peter me decía que había que llenarse de paciencia, que él llevaba unos 2 años viviendo en esa casa y que había pasado mucha gente de todo tipo. Él quería estar tranquilo, sin gente rara ni malos rollos de por medio. De ahí su enorme interés en hacer la entrevista. Y yo estuve de acuerdo con él...


Parte del salón de la casa de Dublin.


lunes, 4 de junio de 2012

Vivir en solitario: Dublin (XXV)

Hoy será un post muy especial para mí. Lo escribo nada más ni nada menos que desde tierras alemanas!. He llegado hoy, y aunque estoy bastante cansada, estoy contenta.
No estoy en absoluto en ninguna ciudad conocido, más bien es un pueblo pequeño, perdido en la inmensidad de Alemania. Qué cómo llegué hasta aquí?, bueno... es una larga historia, y desde luego si hace un mes me lo hubieran contado no me lo hubiera creído. Y pensé sobre ello. Sobre cómo nos cambia la vida en cuestión de semanas, o de días, incluso, en minutos o segundos.

Cuando vivía en Irlanda, muchas veces pensaba en ello: cómo he llegado hasta aquí?, qué hago viviendo con un polaco?, qué hago dejándolo todo y volver a mi vida de estudiante?... En Dublin yo tenía mucho tiempo para pensar, e intentaba encajar lo que habían sido para mí los meses anteriores.

Efectivamente, yo no era feliz. Tenía un trabajo envidiado por muchos, menos por mí. Tenía coche de empresa con todos los gastos pagados, un buen sueldo, teléfono a mi disposición, portátil con conexión a Internet en todo el planeta, un puesto deseado por muchos... y eso que, por aquel entonces, yo no había cumplido ni los 30 años todavía... Pero era infeliz.

Estar en Dublin, me permitía valorar lo poco que tenía, y que me aportaba realmente mucho a nivel personal. Estaba viviendo una experiencia, que quizás, no vuelva a repetirse nunca.
Valoraba la independencia de no vivir en casa de mis padres, de conocer una cultura diferente a la mía, una lengua muy distinta... pero también, el estar lejos de casa, la soledad, la falta de amigos... se entrelazaba en aquel guiso de sensaciones positivas. Una mezcla entre lo bueno y lo malo que te hace ver las cosas tal como son, sin adornos ni florituras...

Muchas noches, cuando salía a sacar la basura, me sentaba en el escalón de entrada a mi casa, y observaba las casas de los vecinos, pensaba y meditaba sobre mi vida, lo que había sido y lo que era en ese momento... Muchos cambios, muchas experiencias tristes y alegres en poco tiempo, un cúmulo de sensaciones difíciles de describir.
Aquellas noches de soledad, sentada en el escalón de entrada de mi casa, con la única compañía de mi pijama y mis zapatos de andar por casa, me hicieron ver, que aunque estaba sola y no tenía amigos allí, y aunque todo lo que me rodeaba era desconocido para mí, yo tenía ganas de vivir la experiencia, porque estaba en Dublin y era el presente lo que importaba...

Entrada de mi casa en Dublin, donde pasé muchas noches de reflexión... :)